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	<title>centroamerica - Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</title>
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	<title>centroamerica - Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</title>
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		<title>Madres de migrantes desaparecidos buscan a sus hijos en México</title>
		<link>https://sobreamericalatina.com/2019/12/04/madres-de-migrantes-desaparecidos-buscan-a-sus-hijos-en-mexico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Orsetta Bellani]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Dec 2019 14:15:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El Gara]]></category>
		<category><![CDATA[Foto: O.B.]]></category>
		<category><![CDATA[Caravana Madres Migrantes Desaparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[centroamerica]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde hace 15 años viajan de Centroamérica en caravana y encontraron a más de 310 migrantes desaparecidos. La mirada de Erlinda Ramírez no se mueve de la fila de jóvenes de camiseta anaranjada. Caminan arrastrando sus chanclas y observan las fotos que las mujeres de la XV Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos han&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace 15 años viajan de Centroamérica en caravana y encontraron a más de 310 migrantes desaparecidos.</p>



<p>La mirada de Erlinda Ramírez no se mueve de la fila de jóvenes de camiseta anaranjada. Caminan arrastrando sus chanclas y observan las fotos que las mujeres de la XV Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos han puesto en la cancha de baloncesto del penal de Coatzacoalcos, en el sureño Estado de Veracruz. Son imágenes de hombres y mujeres jóvenes, de sus hijos desaparecidos.</p>



<p>Ramírez tiembla y llora, sus nervios no aguantan. Una joven psicóloga le recomienda respirar hondo y su compañera Eva Ramírez, que como ella integra a la caravana, le acaricia un brazo y la tranquiliza: “Por allí tu hijo tiene que venir en las filas”.&nbsp;</p>



<p>Hace más de siete años el joven migró de Honduras a Estados Unidos, pero en el sur de México fue detenido y acusado de asesinato, extorsión y violación. En un primer momento llamaba seguido a su familia desde la cárcel de Coatzacoalcos, pero pronto acabó el dinero que las guardias le arrebataban cada vez que quería hacer o recibir llamadas. Desapareció. A veces Erlinda se pensaba con alas, volando encima de las montañas y de las aguas para alcanzarlo. Otras veces imaginaba hacerse invisible para cruzar la frontera de México y encontrarlo.</p>



<p>Luego una mujer que da clases de yoga adentro de la cárcel de Coatzacoalcos llamó al Movimiento Migrante Mesoamericano – la organización que cada año coordina la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos -, quien se encargó de buscar a Erlinda y la invitó a la caravana.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" width="980" height="654" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=980%2C654&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3405" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=1000%2C667&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?resize=750%2C500&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?w=1500&amp;ssl=1 1500w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CAR211119OB3.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Madres de la caravana enseñan las fotos de sus seres queridos a los migrantes centroamericanos en Coatzacoalcos, Veracruz (Foto: Orsetta Bellani)</em></figcaption></figure>



<p>Hoy es justo el día de su rencuentro. Parada en la cancha de baloncesto bajo el sol veracruzano del mediodía, Erlinda Ramírez no despega sus ojos de aquella extraña procesión de detenidos, que observan las fotos para eventualmente brindar pistas para encontrarlos. Cuando por fin su mirada encuentra la de su hijo, en un instante se envuelven en un abrazo. Las demás integrantes de la caravana lloran; de felicidad por el rencuentro de su compañera Erlinda, de tristeza porque a ellas todavía no les ha tocado.&nbsp;</p>



<p>Los rostros de sus seres queridos, y de los hijos de otras mujeres que no pudieron emprender el viaje, siguen apareciendo sólo en las fotos plastificadas que ordenaron en la cancha del penal. Son imágenes que cargan todo el tiempo durante la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos, formada por unas 40 personas – en su mayoría mujeres – de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, que en sus propios países integran organizaciones dedicadas a la búsqueda de los migrantes desaparecidos. Llevan las fotos de sus seres queridos colgadas al cuello y no se las quitan ni para comer.</p>



<p>Hasta hoy, las mujeres de la caravana han viajado por quinceava vez por los mismos paisajes que atravesaron sus hijos en su viaje rumbo al norte. Desde el clima tropical de la frontera meridional de México hasta el desierto del Estado de Nuevo León, a un paso de los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Los buscan en los albergues de migrantes (gestionados por religiosos que les brindan hospedaje y comida), en las cárceles, en las vías del tren de carga llamado La Bestia, en cuyo techo viajan los migrantes. Van de casa en casa enseñando las fotos de sus seres queridos, o las exponen en las plazas públicas, con la esperanza que los transeúntes los puedan reconocer y brindar una pista. A veces un pequeño detalle puede abrir un camino que lleva a su localización.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="980" height="654" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?resize=980%2C654&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3425" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR171119OB4-scaled-1.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Madres centroamericanas enseñan sus fotos casa por casa en Huixtla, Chiapas</em></figcaption></figure>



<p>La búsqueda con vida de los migrantes desaparecidos comienza antes de la salida de la caravana, cuando el MMM recibe las denuncias de desaparición. El activista Rubén Figueroa sigue sus huellas en México a partir de la última llamada que hicieron a sus familias o del último envío de dinero que recibieron, busca sus nombres en las listas de los detenidos de los penales y en Google, para averiguar si la prensa local los reporta como victimas de algún accidente. Una vez recolectados los indicios, Figueroa viaja por México para buscar a los migrantes centroamericanos desaparecidos. Muchas veces los encuentra: en 15 años el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) encontró con vida a más de 310 personas. Sus familiares han sido invitados a participar en la caravana para que se pudieran rencontrar.&nbsp;</p>



<p>Este año las madres centroamericanas están acompañadas por activistas internacionalistas como Ongi Etorri Errefuxiatuak, uno de los organizadores de la Caravana Abriendo Fronteras, iniciativa que nació en 2016 y que en julio pasado se dirigió a Andalucía y Ceuta. El colectivo vasco decidió participar junto con el colectivo italiano Carovane Migranti para aprender de la experiencia de sus integrantes y tejer redes de solidaridad y lucha. “Compartimos la concepción estratégica del Movimiento Migrante Mesoamericano sobre la necesidad de crear un movimiento global por el reconocimiento del derecho a migrar y la defensa de los derechos de las personas migrantes, también durante su tránsito hacia los países de destino”, explica Dida Marin Astobieta, activista de Ongi Etorri Errefuxiatuak. “Esta caravana se enfrenta a la negación extrema de estos derechos, desde el secuestro a la desaparición e incluso el asesinato”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="980" height="654" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?resize=980%2C654&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3408" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?resize=1536%2C1025&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2020/03/CarovanaMadri2.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Anita Celaya del Salvador (Foto: Orsetta Bellani)</em></figcaption></figure>



<p>Para que las denuncias de las mujeres centroamericanas lleguen a Europa, cada año dos integrantes de la Caravana de Madres Centroamericanas están invitadas a participar en la caravana europea, que cada vez se realiza en un país distinto.&nbsp;</p>



<p>En 2019 viajó al Estado Español Ana Enamorado, una mujer hondureña que lleva 7 años sin noticias de su hijo Oscar. Después de su primer viaje con la caravana, Enamorado decidió quedarse en México para trabajar en el MMM y dedicarse completamente a la búsqueda de Oscar. Para ella, la caravana representa un espacio de formación política y de sanación: “cuando una está sola encerrada en casa le parece que no le está pasando a nadie más y no sabe qué hacer con este dolor, pero cuando estás con otras familias aprende que no estás solas”.&nbsp;</p>



<p>Se calcula que entre 80 mil y 120 mil migrantes centroamericanos han desaparecido en México durante su viaje rumbo a Estados Unidos. El MMM asegura que son mucho más y que no aparecen ni siquiera en los informes oficiales: las autoridades suelen mencionar sólo a las 40 mil personas desaparecidas de nacionalidad mexicana. “Qué bueno que me recuerdas!”, dijo la comisionada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos Karla Quintana a Ana Enamorado, cuando ésta le señaló la falla del gobierno mexicano. &nbsp;</p>



<p>“Lo que más importa es sensibilizar a la población civil, siendo que nunca vamos a sensibilizar a las autoridades”, afirma la activista. “Son indolentes y viven de nuestro dolor: se han creado muchas dependencias gubernamentales que de esto viven, generaron buenos salarios de nuestro dolor. Por esto jamás van a hacer nada porque se detenga el problema de las desapariciones”.</p>



<p>Las familias de los migrantes desaparecidos no saben si han sido asesinados por las organizaciones criminales mexicanas- que muchas veces operan en conjunto con las autoridades -, si han sido obligados a trabajar para ellas, si entraron en alguna red de trata de personas o si están vivos y libres, pero por algún motivo han perdido contacto con su familia.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="980" height="654" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?resize=980%2C654&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3426" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB-scaled-1.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Doña Mari de Honduras (Foto: Orsetta Bellani)</em></figcaption></figure>



<p>A veces los migrantes dejan de comunicarse con sus seres queridos porque durante el viaje les han robado la cartera donde guardaban los números telefónicos, porque el número cambió, o porque la familia se ha mudado a otra casa. “Muchos migrantes se fueron de Centroamérica cuando era otro mundo: no había electricidad ni celulares, sólo había un teléfono publico a la entrada de la aldea y las calles no tenían nombres”, explica Martha Sánchez Soler, fundadora del MMM.&nbsp;</p>



<p>La violación sexual es otro factor que en muchos casos lleva las migrantes a interrumpir cada contacto con su familia, por la vergüenza que los abusos hicieron nacer en ellas.&nbsp;</p>



<p>“Hay muchas cosas por las cuales no quieren que una madre sepa adónde están. A veces si han sufrido violaciones, o si han hecho algo ilícito y lo han agarrado; tal vez a ellos les da vergüenza que su madre sepa. O si han cambiado de sexo, quizá se sienten mal porque una se va a incomodar”, afirma Hilda Luz Rivera, de El Salvador, al notar unas mujeres transgenero entre las detenidas que observan la foto de su hijo René Wilmaris Ramírez Rivera. “Tal vez se sienten como que ya no tienen familia. Pero para una madre no importa lo que hayan hecho y no hay feo ni delincuente; aunque cometan sus errores, una mamá siempre perdona”.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="980" height="654" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?resize=980%2C654&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3427" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2019/12/CAR211119OB5-2048x1365-1.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption">I<em>ntegrantes de la caravana procedentes de Guatemala (Foto: Orsetta Bellani)</em></figcaption></figure>



<p>Erlinda Ramírez no tuvo que perdonar a su hijo, pues está convencida de que no cometió los delitos que se le imputan. Al salir de la cárcel de Coatzacoalcos se siente “descansada”. Su rostro está más relajado, su voz es más firme, ya no tiembla ni llora. Encontró a su hijo en buena salud y sabe que en dos años será otra vez libre y regresará a su casa. Frente a la entrada del penal la esperan las cámaras de los periodistas y su mensaje es para los jóvenes que todavía faltan, y las madres que siguen esperándolos: “Estoy segura de que como apareció mi hijo van a seguir apareciendo los hijos de mis compañeras que están perdidas en este flagelo”.&nbsp;</p>



<p><em>Artículo publicado en El Gara el 3 de diciembre de 2019.</em></p><p>The post <a href="https://sobreamericalatina.com/2019/12/04/madres-de-migrantes-desaparecidos-buscan-a-sus-hijos-en-mexico/">Madres de migrantes desaparecidos buscan a sus hijos en México</a> first appeared on <a href="https://sobreamericalatina.com">Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El muro que no parará a los migrantes en su viaje a EEUU</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Orsetta Bellani]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Mar 2017 11:08:00 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Jairo lleva solo una sudadera para protegerse del frío en el Estado de Hidalgo, en el centro de México. Esta noche, Jairo y sus amigos podrán encontrar posada y comida en la Casa del Migrante de Atitalaquia. Mañana arrancarán otra vez su camino en el techo de La Bestia, el tren de carga que los migrantes centroamericanos usan para cruzar México camino a EEUU.</p>



<p>Jairo tiene los pies cansados y unas zapatillas sin cordones. Es de etnia garífuna, un grupo afrodescendiente asentado en la costa caribeña de Honduras. El joven salió de su aldea de pescadores, San Juan Dugurubuti, pa- ra buscar suerte en EEUU y para no arriesgarse a estar en la mis- ma situación que muchos jóvenes en su país: amenazado de muerte por las maras u obligado a trabajar para ellas. Cuando lo encontramos, Jairo era optimista y confiaba en poder cumplir su sueño americano.El Gobierno estadounidense acaba de abrir un concurso público para recoger propuestas para la construcción del muro, que tendrá una altura de 9,1 metros. Además, deberá cumplir ciertos requisitos de estética y antiescalamiento, y ser resistentes a alteraciones y daños. Las 470 compañías que participan tendrán hasta el 20 de marzo para presentar sus ideas, que se- rán seleccionadas por el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).</p>



<p><strong>No frenará la migración</strong></p>



<p>Entre las cementeras interesadas en suministrar el material para detener el paso a los centroamericanos está, paradójicamente, la mexicana Cemex, y el gigante franco-suizo Lafarge-Holcim, la empresa más grande en este sector.</p>



<p>Jairo no cree que el muro vaya a detener las migraciones desde los países de Latinoamérica, porque la situación de violencia y pobreza de la región seguirá siendo un motivo para migrar.</p>



<p>Marco Castillo, coordinador de la Asamblea Popular de Familias Migrantes (APOFAM), está de acuerdo con él. «Es probable que el muro intimide y frene los flujos migratorios, pero no los parará», asegura. «Quienes decidan migrar, lo harán con un riesgo aún mayor», advierte.</p>



<p>Los polleros –traficantes de personas que, tras el pago de una cifra comprendida entre los 2.000 y 4.000 dólares (dependiendo del lugar de salida), «ayudan» a los latinos a pasar la frontera– no ven en la construcción del muro un problema, sino una oportunidad para aumentar las tarifas.</p>



<p>«Si Trump aumenta la seguridad, lo único que ocurrirá es que cobraremos más; el precio por cruzar la frontera será ma- yor por el riesgo que acarreará; aparte de que serán más caros los sobornos a las autoridades, tendremos que pagarles más a la Policía y a la migra», estima un pollero entrevistado por el diario mexicano “La Jornada”.</p>



<p>Cruzar México es la parte más peligrosa del viaje para los migrantes centroamericanos. Pueden ser robados, violados y, en algunos casos, asesinados por organizaciones criminales o por la Policía mexicana. De acuerdo con la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM), en 2015 las autoridades mexicanas fueron responsables del 40% de los crímenes cometidos en contra de los migrantes.</p>



<p>Desde la puesta en marcha del Plan Frontera Sur, un programa apoyado por Obama en 2014 para que México militarizara su territorio con el objetivo de parar los flujos migratorios, ha habido un incremento considerable de las deportaciones.</p>



<p>«Antes del Plan Frontera Sur, los derechos de los migrantes centroamericanos eran violados enormemente; ahora ya no padecen tanto», alegó hace unas semanas el secretario de Gober- nación mexicano Miguel Ángel Osorio Chong. Según datos oficiales, en 2016 los delitos en contra de los migrantes aumentaron con respeto a años pasados, con picos en el Estado de Tabasco del 900%.</p>



<p><strong>Otro reto en el viaje</strong></p>



<p>Una vez atravesado el territorio mexicano, los migrantes cen- troamericanos se enfrentan a otro gran obstáculo, la frontera entre México y EEUU, que representa una barrera también para los mexicanos que quieren migrar al norte. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en los 40 primeros días de este año 37 personas fallecieron en esta frontera; casi una por día. Murieron de deshidratación o de</p>



<p>hipotermia al cruzar el desierto que divide a los dos países, o ahogadas en el Río Bravo. Con toda seguridad, el muro fronterizo que Trump planea construir empeorará esta crisis humanitaria, a pesar de que, en palabras del presidente, permitirá de salvar vidas y mejorar las relaciones bilaterales a niveles «nunca alcanzados».</p>



<p>La construcción de la barrera es una cuestión de «seguridad nacional» para el inquilino de la Casa Blanca que –en el intento por detener el tránsito de la droga y de los migrantes latinoamericanos a quienes tilda de «narcotraficantes y violadores»– está dispuesto a gastar del presupuesto público una cifra comprendida entre los 12.000 millones de dólares (según Trump) y los 21.000 millones de dólares (según el Departamento de Seguridad Nacional) para edificar una obra que necesitaría unos 40.000 trabajadores anuales para ser completada en cuatro años. El secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, John Kelly, dijo que la construcción se podría iniciar en unos meses y debería de estar terminada en dos años.</p>



<p>Trump pretende que los costes corran a cargo de México, una idea que, no hace mucho tiempo, muchos en México consideraban tan absurda que sonreían al escucharla. Sin embargo, según una reciente encuesta del “Universal”, el 54% de la población mexicana cree que, al final, México pagará el muro.</p>



<p>En realidad, ya existe una barrera metálica entre ambos países. Fue construida en la década de los 90, durante la Administración de Bill Clinton. Actualmente cubre alrededor de la tercera parte de los más de 3.000 kilómetros de frontera entre los dos países.</p>



<p>«No hay ningún indicio de que el muro haya funcionado. No responde al supuesto objetivo de detener a los terroristas. Además, no existe evidencia alguna de amenaza de terrorismo internacional en la frontera sur. Y si hablamos de poner fin a los negocios del crimen organizado, todos los indicios que tenemos apuntan a que el muro y la militarización de la frontera no han hecho absolutamente nada en contra de esto», subraya Laura Carlsen, analista política del Center Of International Policy.</p>



<p><strong>Una barrera muy cara</strong></p>



<p>«Cualquier persona se arriesgaría a ser tiroteada por agentes de migración antes de ver morir de hambre a sus hijos. Si no se solucionan las causas que generan los flujos migratorios -todo apunta a que las propuestas de Trump las van a agravar–, seguirá habiendo migraciones».</p>



<p>Según cifras oficiales, la barrera tuvo un coste de 2.300 millones de dólares y requiere de 49 millones anuales para su mantenimiento. Tiene un sistema de circuito cerrado con visión nocturna, térmica, sensores de movimiento y también drones. La línea está vigilada las 24 horas del día por agentes de la Border Patrol, que durante el Gobierno de Barack Obama fueron duplicados, alcanzando las 42.000 unidades, y que Trump ya aumentó en 5.000 efectivos.</p>



<p>Los altos costes y las dificultades orográficas del territorio fronterizo hicieron desistir a otros presidentes de su idea de construir un muro de hormigón a lo largo de toda la frontera meridional del país.</p>



<p>El presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, sostiene que no hay que pedir al Congreso autorización para la construcción del muro, pues ya la obtuvieron hace diez años. En cualquier ca- so, los republicanos, para aprobar el financiamiento de la obra en el Senado, requieren del apoyo demócrata, y hasta ahora no lo tienen.</p>



<p><strong>Críticas a Peña Nieto</strong></p>



<p>Entre la población mexicana, las medidas racistas de Trump están despertando una indignación par a las críticas a la gestión que el Gobierno latinoamericano está haciendo de la crisis. Es difícil imaginar que la Administración mexicana, que tiene una aprobación popular de 12%, tenga la fuerza para enfrentar el descaro de Trump.</p>



<p>El presidente Enrique Peña Nieto, que durante la campaña electoral invitó Trump a México, causando una indignación general, aboga por gestionar las relaciones bilaterales a través del diálogo, sin mostrar confrontación ni sumisión.</p>



<p>La voluntad de Peña de privilegiar el diálogo ha sido tan manifiesta que ni siquiera ha aprovechado las invitaciones hechas por algunos presidentes latinoamericanos, en el marco de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), para consensuar una postura en común a nivel regional en defensa de los migrantes.</p>



<p>Entrevistado por la revista mexicana “Proceso”, el ex secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Ernesto Samper, ha calificado de «excesivamente cautelosa» la posición mexicana, advirtiendo de que «si uno adopta una posición débil en la mesa de negociaciones, Estados Unidos se lo come vivo, porque en eso son expertos».</p>



<p><em>Artículo publicado en El Gara el 12.03.2017.</em></p><p>The post <a href="https://sobreamericalatina.com/2017/03/22/el-muro-que-no-parara-a-los-migrantes-en-su-viaje-a-eeuu/">El muro que no parará a los migrantes en su viaje a EEUU</a> first appeared on <a href="https://sobreamericalatina.com">Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Las mamás centroamericanas que buscan a sus desaparecidos</title>
		<link>https://sobreamericalatina.com/2016/12/27/las-mamas-centroamericanas-que-buscan-a-sus-desaparecidos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Orsetta Bellani]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Dec 2016 11:27:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Foto: O.B.]]></category>
		<category><![CDATA[Nómada]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[Caravana Madres Migrantes Desaparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[centroamerica]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
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		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[narcoestado]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Aida Amalia Rodríguez Ordoñez está nerviosa. Agarra la mano de su marido Rubén y suspira. Sentada en un comedor de Córdoba (Veracruz, en el Atlántico mexicano), recuerda cuando decidió migrar de Tiquisate (Escuintla) hacia la Ciudad de Guatemala y después hacia Estados Unidos. Tenía 13 años. Era 1979, en medio de la parte más dura&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Aida Amalia Rodríguez Ordoñez está nerviosa. Agarra la mano de su marido Rubén y suspira. Sentada en un comedor de Córdoba (Veracruz, en el Atlántico mexicano), recuerda cuando decidió migrar de Tiquisate (Escuintla) hacia la Ciudad de Guatemala y después hacia Estados Unidos. Tenía 13 años. Era 1979, en medio de la parte más dura guerra.</p>



<p>Amalia Rodríguez cuenta que, al llegar a México, un hombre la vendió. “Aquí está la mercancía”, le dijo a otro. Luego logró huir del que quería esclavizarla y llegó a Veracruz (México), donde conoció al hombre que escogió para ser su pareja desde hace más de 20 años. Con el paso del tiempo, dejó de comunicarse con su familia en Tiquisate, que empezó a pensar que estaba muerta.</p>



<p>Hoy Amalia Rodríguez vive en Puebla, donde tiene una familia cariñosa y estabilidad económica. Al terminar de oir el recuento de su historia, su hija Viviana y su nieto Samuel la abrazan, la acarician. La consienten porque saben que hoy es para ella un día muy especial: encontrará a su hermana Norma y a su sobrina Oneyda.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/MADRES161116OB3.webp?resize=834%2C626&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3823" width="834" height="626" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/MADRES161116OB3.webp?w=809&amp;ssl=1 809w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/MADRES161116OB3.webp?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/MADRES161116OB3.webp?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 834px) 100vw, 834px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Rosalba de Huehuetenango busca a su marido Santos Rodrigo Paiz. Foto: Orsetta Bellani</em></figcaption></figure>



<p>Hace 37 años que no ve a su hermana. A su sobrina, no la conoce. “En estos años la extrañé mucho, ella era la que me cuidaba cuando era niña”, dice Norma, que tenía 10 años cuando Amalia Rodríguez se fue de Escuintla.</p>



<p>Pero en este encuentro, hay una ausencia: falta su otra hermana Reyna, que emigró también huyendo de la pobreza y por las ganas de buscar a su hermana en 1986, siete años después de Amelia. Reyna Rodríguez, la madre de Oneyda, nunca se comunicó con su familia y hoy sigue desaparecida.</p>



<p>El encuentro entre las dos hermanas y su sobrina sucede durante la XII Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos, una iniciativa organizada por el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM), colectivo mexicano que busca a los migrantes centroamericanos extraviados en su viaje.</p>



<p>El MMM estima que más de 70,000 las personas han perdido contacto con sus familiares durante la migración, secuestradas por grupos criminales o las autoridades. Pero no existen cifras oficiales sobre el número de migrantes desaparecidos en el intento de cruzar México.</p>



<p>Los centroamericanos en tránsito por el país son víctimas de todo; robos, extorsiones, lesiones y secuestros. En 2014, los delitos atribuidos a las autoridades eran poco más del 20%, mientras que en 2015 superaron el 40%, según un informe de la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM), que reúne 17 albergues para migrantes en México.</p>



<p>– Muchos salieron cuando era otro mundo: no había electricidad ni celulares en sus pueblos. Los que desaparecieron más recientemente son los que tememos que hayan sido asesinados, dice Marta Sánchez Soler, fundadora del MMM.</p>



<p>Rubén Figueroa, integrante del MMM, recoge las denuncias de desaparición y recorre México siguiendo los rastros de los migrantes centroamericanos extraviados: busca sus nombres en Google o en las listas de los detenidos en los centros penitenciarios mexicanos; encuentra pistas a partir de la última llamada que el migrante hizo a su familia y sigue los rastros del último envío de dinero que recibió. En los últimos diez años, ha logrado encontrar a 265 personas. En promedio, uno cada quince días.</p>



<p>En cada caso, grabó un video de cada migrante, con un mensaje para su familia. Llevó el video a Centroamérica e invitó a sus parientes la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos, para que puedan reencontrarse.</p>



<p>En el caso de Amelia, fue su hija Viviana la que buscó a Rubén Figueroa de MMM para que viajara a Guatemala y buscara a la familia guatemalteca. Su mamá, después de tantos años, ya no sabía cómo contactarlos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La manta de la ausencia</strong></h2>



<p>El 15 de noviembre era un día como los demás en La Mesilla, en Huehuetenango. Una mujer asa elotes mientras un grupo de hombres cruza la frontera con sus bultos, sin pasar por el puesto de migración. La ropa se vende barata y el quetzal vale 2 pesos y 70 centavos. Pero había unas madres que interrumpirían la rutina.</p>



<p>– Agarrá la manta, le dice una mujer a otra.</p>



<p>– ¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?, empiezan a gritar juntas.</p>



<p>La XII Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos cruza así la frontera norte de Guatemala, marchando con sus mantas y con las banderas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="980" height="735" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?resize=980%2C735&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3879" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES151116OB.webp?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Integrantes de la caravana en La Mesilla (Guatemala), frontera con México. Foto: Orsetta Bellani</em></figcaption></figure>



<p>Ese día empezó el viaje de unos 3,800 km en el que 36 mujeres y 5 hombres recorrieron México en búsqueda de sus familiares migrantes desaparecidos, desde la frontera con Guatemala hasta el Estado de San Luís Potosí y luego de vuelta al sur, hasta el 3 de diciembre. Paisajes, climas y geografías que sus mismos parientes han cruzado en el intento de llegar a Estados Unidos.</p>



<p>– Qué la ola de xenofobia que golpeó a los Estados Unidos no llegue hasta acá, que esta caravana una México y Centroamérica. Los muros que los Trump quieren construir, ustedes los están rompiendo, dice el sacerdote guatemalteco José Luis al recibir la caravana en Frontera Comalapa (Chiapas).</p>



<p>– [La Caravana] es una escuela de formación; muchas regresan a sus países y se hacen activistas, dice el padre, sobre unas mujeres que regresan de la caravana con esperanza, aunque no hayan encontrado a sus familiares ni pistas sobre ellos.</p>



<p>Catalina López, maya kaqchiquel que trabaja en atención psicosocial de familiares de migrantes desaparecidos, toma palabra delante de sus compañeras, antes de que la caravana deje San Cristóbal de Las Casas (Chiapas). Las anima a gritar las consignas durante las marchas, las invita a perder la pena. Les asegura que cada vez que tengan ganas de llorar, encontrarán el abrazo de las demás, que todas allí conocen su dolor.</p>



<p>– Durante la caravana, las mujeres sienten que hay otras mamás que demandan atención y que denuncian, esto les da ánimo y voz para poder exigir sus derechos, dice Catalina López, que integra el Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP), un espacio de empoderamiento donde familias de varias regiones de Guatemala aprenden a hablar de su coraje, dolor e incertidumbre frente a la desaparición de su ser querido.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="980" height="735" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?resize=980%2C735&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3881" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2016/12/MADRES161116OB6.webp?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Mujeres de la caravana en San Cristóbal de Las Casas (Chiapas). Foto: Orsetta Bellani</em></figcaption></figure>



<p>En el viaje, seis mujeres y dos hombres guatemaltecos se integran a la caravana:</p>



<p>Rosalba, de Huehuetenango, busca a su marido Santos Rodrigo Paiz.</p>



<p>David, también de Huehuetenango, busca a su hermano Domingo Marcelino Ramos.</p>



<p>Samuel, de Chichicastenango, busca a su hermana María Mejía.</p>



<p>Martha Julia, de Zacapa, busca a su hermano Juan Luis Zacarías.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La posibilidad de las puertas</strong></h2>



<p>– ¿Acaso vio a mi hijo?, pregunta la guatemalteca Manuela de Jesús de Canalito. Enseña la foto de su muchacho, Juan Neftalí, a una mujer que vive a lado de las vías de Villa Estación Chontalpa (Tabasco).</p>



<p>Las madres centroamericanas van tocando puertas, caminan de casa en casa recorriendo las vías del tren de carga llamado La Bestia. Los migrantes lo siguen utilizando a pesar de que el Plan Frontera Sur, al incrementar los controles en las vías, empujó al 75% de ellos a tener que confiar sus vidas a un traficante de personas.</p>



<p>En algunos casos, el trabajo de campo de las mujeres y el aporte de los pobladores locales regalan pistas que permiten emprender búsquedas exitosas.</p>



<p>– No está fácil recordar caras, hay muchas personas que pasan por acá, dice una mujer de la caravana a otra. Pero su esperanza algunos vecinos reconocen en las fotos los rasgos de alguien que transitó por allí, que les pidió un vaso de agua, o que tal vez se quedó un rato en la zona trabajando.</p>



<p>En su recorrido por México, la caravana está visitando penales y albergues para migrantes. Durante la estadía en el comedor y albergue de Las Patronas –un grupo de mujeres de Amatlán (Veracruz) que pasan comida a los migrantes que viajan en La Bestia–, las madres de la caravana corren afuera cuando escuchan el silbido del tren. Quieren verlo para acercarse a la imagen de sus hijos viajando en el lomo de La Bestia.</p>



<p>En Bojay (Hidalgo), el maquinista invita a las mujeres a un breve recorrido.</p>



<p>– Acepté (subirme) para sentir qué pueden sentir los migrantes al viajar allí, y sí me emocioné, dice Reyna Elisabeth, una joven de Ixcán (Quiché) que busca a su mamá, Irma Vicente García, desde hace 10 años.</p>



<p>Busca a su mamá desde hace 10 años.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="891" height="668" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/TAB181106OB6.webp?resize=891%2C668&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3821" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/TAB181106OB6.webp?w=891&amp;ssl=1 891w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/TAB181106OB6.webp?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2017/10/TAB181106OB6.webp?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 891px) 100vw, 891px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Integrantes de la caravana en actividades de búqueda en Villa Estación Chontalpa (Tabasco). Foto: Orsetta Bellani</em></figcaption></figure>



<p>La caravana está encontrando estudiantes y escuchando con escepticismo las promesas de los representantes de las instituciones. Las madres se están reuniendo con organizaciones de familiares de desaparecidos mexicanos: personas que traen su mismo dolor, víctimas de la misma ‘guerra al narcotráfico’ que golpea a los migrantes.</p>



<p>A menudo las mujeres de la caravana hablan entre ellas de sus hijos extraviados, intentan imaginar qué estarán haciendo en aquel momento.</p>



<p>– Estaba muy enferma de depresión por no saber qué dolor está pasando mi hijo, tal vez tiene hambre o frío, dice Irma Yolanda, de Boca del Monte, quien busca a su hijo Gerber Estuardo García Pérez.</p>



<p>– Desde que estoy en la caravana estoy un poco mejor.</p>



<p>A veces las madres cantan, otras rezan, a veces lloran o se ríen.</p>



<p>– Las mujeres con hijos desaparecidos tenemos una laguna en la cabeza. Perdimos cosas, nos ponemos las camisetas al contrario, se nos olvida todo, afirma una mujer de El Salvador, entre las risas de sus compañeras.</p>



<p>– Pero por lo menos nos reímos, y reír cura el alma.</p>



<p><a href="https://nomada.gt/las-mamas-centroamericanas-que-buscan-a-sus-desaparecidos/" target="_blank" rel="noopener" title=""><em>Artículo publicado por Nómada el 15.12.2016</em><br></a></p><p>The post <a href="https://sobreamericalatina.com/2016/12/27/las-mamas-centroamericanas-que-buscan-a-sus-desaparecidos/">Las mamás centroamericanas que buscan a sus desaparecidos</a> first appeared on <a href="https://sobreamericalatina.com">Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Militarización e irregularidades en las elecciones hondureñas</title>
		<link>https://sobreamericalatina.com/2013/12/02/militarizacion-e-irregularidades-en-las-elecciones-hondurenas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Orsetta Bellani]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Dec 2013 09:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Foto: O.B.]]></category>
		<category><![CDATA[Upside Down World]]></category>
		<category><![CDATA[centroamerica]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Honduras]]></category>
		<category><![CDATA[militarización]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El domingo 24 de noviembre del 2013 la escuela República de Chile, en el barrio popular El Reparto por Bajo de Tegucigalpa, parecía un hormiguero. Las calles que la rodean estaban llenas de gente que acababa de votar, o que estaba esperando su turno. El sol bajaba sobre la larga fila de personas que serpenteaba&#8230;</p>
<p>The post <a href="https://sobreamericalatina.com/2013/12/02/militarizacion-e-irregularidades-en-las-elecciones-hondurenas/">Militarización e irregularidades en las elecciones hondureñas</a> first appeared on <a href="https://sobreamericalatina.com">Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="980" height="735" data-id="3638" src="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2013/11/ELEC211113OB3-1024x768-1.jpg?resize=980%2C735&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-3638" srcset="https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2013/11/ELEC211113OB3-1024x768-1.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2013/11/ELEC211113OB3-1024x768-1.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sobreamericalatina.com/wp-content/uploads/2013/11/ELEC211113OB3-1024x768-1.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /></figure>



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<p>El domingo 24 de noviembre del 2013 la escuela República de Chile, en el barrio popular El Reparto por Bajo de Tegucigalpa, parecía un hormiguero. Las calles que la rodean estaban llenas de gente que acababa de votar, o que estaba esperando su turno. El sol bajaba sobre la larga fila de personas que serpenteaba hasta la escuela y, según cuenta la gente del barrio, el desfile de votantes había empezado temprano en la mañana. Algunos dicen no recordar una afluencia tan alta en las elecciones.Adentro de la escuela las personas empujaban para entrar, para salir o para depositar su boleta electoral en la urna. La confusión era tanta que algunos colocaron su boleta en la urna equivocada, o sin sellarla. Los militares presidiaban la entrada de la escuela, de la misma forma que otros 28 mil miembros de la Fuerza Armada y de la Policía Nacional que el gobierno hondureño desplegó para vigilar sobre las elecciones.<br>“Hoy monitoreamos varias sedes electorales y no registramos problemas, aunque esto no significa que no hubo ninguno”, relata Ron Nearing, ex presidente del Partido Republicano de California. “Todas las sedes electorales están resguardadas por los militares y creo que es un elemento positivo hasta que su rol sea limitado en cuidar la seguridad de la urnas”.<br>Alrededor de 20mil observadores, entre ellos unos 800 internacionales, han sido acreditados para vigilar sobre la transparencia del proceso electoral hondureño. Sin embargo, la Mesa de Análisis sobre Violación a Derechos Humanos recogió más de 60 denuncias de irregularidades durante el proceso electoral, entre ellas hostigamiento a observadores internacionales, militarización de medios, acoso militar contra integrantes de mesas electorales y compra de votos por parte del oficialista Partido Nacional, a cambio de comida o dinero.<br>Además, la noche de la vigilia de las elecciones ha sido manchada de sangre: en el Municipio de Cantarranas (Departamento de Francisco Morazán) dos dirigentes campesinos del partido Libre han sido asesinados por hombres encapuchados con armas de alto calibre, mientras que se dirigían a su casa en la comunidad El Carbón. Los lideres locales ya habían recibido amenazas de muerte a causa de su lucha por la tierra por parte del terrateniente local, afiliado al oficialista Partido Nacional. Estas muertes se suman a las de los 35 candidatos (18 de ellos del partido Libre) que según un informe de la ONG canadiense Rights Action han sido asesinados entre mayo del 2012 y octubre de este año.<br>“Durante la semana pre electoral se ha incrementado la presencia militar y policial, incluso con reservistas, no es un clima que ayuda el desarrollo de elecciones democráticas”, denuncia Bertha Cáceres, coordinadora general de COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras). Según nos relató Cáceres, además de policía, ejercito y aparatos de inteligencia, en Honduras operan también cuerpos encubiertos y agencias privadas de seguridad, cuyos efectivos duplican el número de militares y policías. Azadeh Shahshahani, presidenta de Nacional Lawyers Guild, añadió haber viajado en avión desde Georgia con algunos militares hondureños alumnos de la Escuela de las Américas, que regresaban al país centroamericano en ocasión de las elecciones.<br>“Creo que Juan Orlando Hernández (Partido Nacional) es el candidato que ayudaría al pueblo. Voté por Orlando para que nuestro país tenga un buen futuro y podamos acabar con la delincuencia”, relata Lesly Yamileth Avilez de 18 años, que encontré en el barrio El Reparto por Bajo de Tegucigalpa.<br>De hecho, la campaña de Juan Orlando Hernández estaba centrada en el control de la inseguridad a través del despliegue de la fuerza policial, en un país que tiene un promedio de veinte asesinatos al día y una impunidad que abarca el 80% de los delitos. Juan Orlando – rebautizado Juan “Robando” por sus detractores – es el promotor de la Policía Militar de Orden Público, cuerpo de élite creado para frenar el crimen organizado y la delincuencia común. Su propuesta de militarización de la sociedad y expansión de la industria maquiladora, como de los monocultivos de caña de azúcar y de palma africana, según el Tribunal Supremo Electoral le garantizó la presidencia recogiendo el 34.08% de los votos.<br>En la mañana del lunes pasado, en una rueda de prensa animada por sus bases, el Partido Libre (Libertad y Refundación) desconoció los resultados electorales que atribuyeron sólo el 28.92% de los votos a su candidata Xiomara Castro. Manuel “Mel” Zelaya – ex presidente de Honduras, esposo de Xiomara Castro y coordinador general de Libre – denunció que más del 20% de las actas no han sido registradas, aseguró no buscar ningún acuerdo con el Partido Nacional y afirmó que al termino de los escrutinios, si necesario, Libre hubiera salido a la calle para defender su derecho. Según las ultimas declaraciones, el viernes 29 de noviembre el partido presentará las pruebas del fraude.</p>



<p><em><a href="http://upsidedownworld.org/main/en-espatopmenu-81/4581-militarizacion-e-irregularidades-en-las-elecciones-hondurenas" target="_blank" rel="noopener" title="">Artículo publicado en Upside Down World el 29.11.2013</a></em></p><p>The post <a href="https://sobreamericalatina.com/2013/12/02/militarizacion-e-irregularidades-en-las-elecciones-hondurenas/">Militarización e irregularidades en las elecciones hondureñas</a> first appeared on <a href="https://sobreamericalatina.com">Sobre América Latina - Blog de Orsetta Bellani</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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